Tuesday, April 9, 2013

No más víctimas


Yo quiero que en este país haya paz. Quiero que el país se reconstruya. Quiero que se acaben los odios. Quiero todas esas cosas que muchos quieren a su manera, y que son imposibles de medir, y por ende imposible saber si se logran.

En este momento en que existe un esfuerzo del gobierno (y supongo que de la guerrilla?) por lograr un acuerdo, hay una sola cosa que quisiera que logremos. Una cosa que además se puede medir: que logremos no crear más víctimas que sean parte de la lista de seres humanos que requieren reparación emocional, material, social, etc. Que acabemos con ese conflicto armado, y no porque alguno lleve la ventaja, o porque alguno de los bandos tenga la razón. Que lo acabemos porque ya murieron suficientes colombianos de lado y lado. Ya han llorado suficientes madres, padres, hijos y amigos. Ya se han borrado suficientes futuros. No podemos traer a las víctimas que murieron, y a las que sobrevivieron no podemos sacarles de la mente los recuerdos con sus horrores. Pero si podemos evitar más muertos y evitar crear más horrores y odios. A eso creo que hay que apostarle. Si eso se logra, habremos dado un paso gigantesco adelante.

Yo no he sido una víctima directa de ninguno de los bandos de este conflicto. Conozco casos de violencia de ambas partes, y tengo claro que nuestra realidad es producto de las buenas intenciones y de los pecados de ambos. Aborrezco muchas cosas de la Colombia actual que me podrían poner a defender tesis de cualquiera de los actores, pero nada de eso es suficiente justificación para apoyar que continúe la guerra. “En un conflicto ambos lados creen ser el bueno” dice una cita de un libro que no viene al caso, y que en este no pierde su validez.

Como no he sido víctima, no puedo imaginarme qué sienten ellas ante la opción de perdonar a quienes perpetraron delitos en su contra. Tampoco creo que sea justo que esos criminales no paguen de alguna manera por sus crímenes, pero empezar reclamando castigos sólo mira hacia atrás y no hacia el futuro que hay que construir. Construyamos. Con justicia, pero construyamos. Y dejemos de crear víctimas.

Yo quiero que los niños que hoy no tienen uso de razón nunca lleguen a ser conscientes que están inmersos en una guerra. Y sobre todo que nunca lleguen a ser más víctimas de este conflicto. Por eso creo que la paz hay que buscarla ya. Y como Colombiano estoy dispuesto a apoyar el proceso actual y a decirle: BASTA! A los señores de la guerra de lado y lado.

Thursday, March 21, 2013

De actos de fe y puntos de realidad




Una de las cosas que he encontrado más difíciles en este proceso de emprender es poner puntos claros que separen la fe de la realidad. Teniendo en cuenta que fe son un conjunto de creencias que tenemos y que no requieren comprobación y la realidad son hechos medibles, no debería ser difícil separarlas. Sin embargo, en la práctica, no es sencillo.

Yo tengo fe que mi visión del mundo se hará realidad. Hay muchos aspectos que no tengo claro como pasarán, pero en general creo en ese futuro donde las oportunidades existirán para todos, donde nuestro principal valor gire alrededor de saber utilizar, crear y co-crear conocimiento, y donde todo aquello que se hace mecánicamente lo harán máquinas. La creatividad y el ingenio son los valores agregados que los seres humanos traemos  al ecosistema en el cual vivimos.

Por otro lado, es claro que esa no es nuestra realidad. Vivimos un mundo donde la mayor parte de las personas se educan para ser elementos de producción de riqueza y bienestar para otros, donde los objetivos personales vienen prefabricados en un molde que refuerza ese modelo educativo, y donde la creatividad se le coarta temprano a las personas. El sistema económico refuerza esta situación, y para muchos el objetivo es acumular riqueza. Para qué? Hay que preguntárselo a ellos. Pero ese sistema económico es en el que nos movemos,  y por más rosa que sea mi visión del mundo, hay que sobreponerla sobre esa realidad.

Mi emprendimiento es una manera de avanzar hacia esa visión que tengo fe puedo construir. Sin embargo vive en una realidad diferente a la que quiero crear, y no es el terreno más fértil para sembrarlo. Muchos emprendedores escogen crear negocios sembrados en la realidad actual y de ellos sacan pingües beneficios. Otros creemos que lo que se debe hacer es cambiar la realidad y los beneficios vendrán como consecuencia. Ambos tipos de emprendedores son necesarios y admirables, pero yo creo que la trascendencia viene de cambiar la realidad. Para eso se necesita fe, pero también tener los pies sobre la tierra. Y eso no es nada fácil y menos cuando no se dispone de suficientes recursos.  Por ahora quiero dejar sentado que admiro a quienes tienen suficiente fe (locura?) para dedicarse a cambiar el mundo. No dejen de tener puntos de realidad, pero no se supediten a ella. Porque de hacerlo así no van a cambiar nada.

En este momento la fe es la que me sigue motivando a intentar mis objetivos. La realidad está empezando a tocar la puerta y a cobrar el cheque. Mi responsabilidad es poder mantener la primera hasta que la volvamos realidad, pero sólo mientras haya opciones reales de responder por los costos. Aunque esté construyendo una realidad diferente, esta sólo nace a partir de la actual. Nos guste o no. 

Saturday, February 16, 2013

Start-ups y habilidades tecnológicas


Está de moda hablar de emprendimiento en general. O bueno, eso creo yo que estoy metido en la mitad de esto. Probablemente para el resto del mundo es menos importante que Milán Piqué Mubarak (lo escribí bien?) o el meteorito en Rusia.  Sin embargo, el emprendimiento es el que mueve la economía; crea nuevas empresas, genera empleos, airea los sectores y genera innovación.  Sin emprendimiento (interno o externo a las organizaciones), la tendencia sería a la inercia y, eventualmente, al estancamiento.

Y hay emprendimientos que crecen a diferentes ritmos. Los tradicionales siguen una línea relativamente conocida (no por eso fácil), mientras que los emprendimientos dinámicos con base tecnológica (start-ups) tienden a generar el mapa del camino a medida que avanzan. Toman riesgos mucho mayores, con miras a alcanzar resultados excepcionales. Y en este momento el principal elemento que permite a éstos últimos emprendimientos tomar ese camino es la tecnología. Como nunca antes es posible iniciar proyectos de alto impacto con muy bajo capital e inventar nuevos negocios. Basta con tener una idea, pasión y capacidad de ejecución.  Y en esto último las competencias tecnológicas son fundamentales.

Sin embargo, las instituciones educativas en nuestro país no parecen estar generando líderes en desarrollo tecnológico. Es más, no hay interés claro del gobierno de apoyar este aspecto. Hay quienes argumentan que hay ejemplos de buen talento técnico, pero claramente son insuficientes para las necesidades del mercado, y aún más para tomar el riesgo que es hacer un start-up. Es más, me he encontrado con que varias personas responsables por ayudar a promover este tipo de iniciativas no ven la capacidad tecnológica como importante.

La competencia para los start-ups es global, no sólo local. Si queremos crear en Latinoamérica los Google o Facebook o Amazon del futuro –como lo vi anunciado en un evento hoy- tenemos que tener capacidad de desarrollo de tecnología de nivel mundial. Si no, simplemente vamos a copiar los modelos de otros. Rentable? Puede ser. Innovador? No mucho. Nos va a poner en la vanguardia? Nunca.

Friday, February 1, 2013

Emprender es para gente de carne y hueso


Hace mucho tiempo que no escribo en este blog. Falta de tiempo, probablemente es la principal razón. Sin embargo, hoy no voy a sacar la excusa. 

Hace un par de días me enteré de la muerte de Jody Sherman, el fundador de ecomom. No sabía de él antes, entiendo por lo poco que he leído que era un mentor activo en su comunidad y una persona que hizo una diferencia, además de dirigir un negocio exitoso. Coincidencialmente tuve una conversación con Vicky Ricaurte (UrGift.in, tienen que verlo) acerca de las dificultades de emprender. Y ella, coincidencialmente también, ese día encontró este post de Francisco Dao sobre "el Show", es decir la cara de eterno optimismo que hacemos los emprendedores cuando hablamos de nuestra situación (personal y de negocios). Yo lo he hecho muchas veces. No importa cuan difícil esté la situación, desesperado se vea el negocio, cercana a cero (o sobregirada!) la cuenta del banco, todo va bien, vamos para adelante, y "vamos dándole". Pero resulta que Mr. Sherman se suicidó. No tengo idea porque, y las razones son parte de la privacidad de la familia, pero me puso a pensar que nosotros somos de carne y hueso (obvio!, no?) y que vale la pena contar como es de difícil esto. No para desmotivar a nadie, sino para que no se crean las historias de telenovela que pintan alrededor de algunos emprendedores (alguien dijo Zuckemberg?).

En este post voy a hablar de los emprendedores que queremos crear soluciones innovadoras a problemas que vemos (que a veces existen y a veces no) y no de aquellos que replican modelos de negocio ya creados. No porque los segundos no sean emprendedores, sino porque las realidades son diferentes. En mi opinión los primeros enfrentamos unas barreras mucho más altas que los segundos para lograr el éxito. Porque para los primeros éxito normalmente no se mide en dinero. 

Yo quiero cambiar el mundo. Para muchos es un cliché, es una idea loca, es incluso motivo de burla. Pero es lo que quiero hacer. Yo me imagino un mundo diferente, donde las personas tengan oportunidades reales independientemente de donde han nacido, independientemente de a qué clase social pertenecen. Donde las oportunidades sean similares. Y quiero hacerlo a través de lo que creo que puede hacerlo, dar acceso al conocimiento y a la información. Pero imaginarse y tratar de crear ese mundo son dos cosas muy diferentes. Dudo que haya un inversionista que quiera ayudarme con eso. La gran mayoría de las personas creen que soy un iluso. Y a veces yo mismo me lo creo. Pero voy a seguir intentándolo porque quiero que mis hijas sepan que uno puede intentarlo. Y se imaginan si lo logro?

Este proceso ha sido complicado. He estado deprimido, solo, sin fuerzas, desmotivado, convencido de la estupidez de haber dejado atrás la vida que dejé, y con ganas -muchas ganas- de dejar todo tirado, de apagar la luz. Pero a mi me motivan mis hijas, mi responsabilidad con ellas, y el creer que uno puede crear un futuro mejor. Y sé de otras personas para quienes esto también ha sido muy difícil. Personas que espero que lean esto y sepan que no hay nada de malo en sentirse así, y -si es el caso- abandonar el camino. Yo quiero que esas personas sepan que no están solos, que hay quienes pensamos que estas locuras pueden ser normales, y que les vamos a dar la mano cuando haga falta. Porque tener el show de que todo está bien todo el tiempo, no es sano. No nos dejemos ganar por la angustia y la dificultad, pero tampoco pretendamos ser Superman, porque al final somos de carne y hueso. 

Yo espero que mucha gente sea exitosa emprendiendo. Simplemente sepan que esto toma sangre, sudor y lágrimas. Que gran parte del camino es duro, no un camino de rosas. Y que aunque uno lo camine y haga todo el esfuerzo, puede que no sea exitoso. Así que fallar aquí no es un motivo de vergüenza. Caminar a conciencia este camino es motivo de orgullo. Pero no nos creamos invencibles. Si necesitamos ayuda, estiremos la mano. Si creemos que alguien la necesita, ofrezcámosla. 

En este momento en Colombia (y en muchas otras partes) estamos apenas empezando a apoyar el emprendimiento de alto impacto. Y en ese proceso muchos se van a estrellar. De nosotros depende que los que fallen sean proyectos y empresas, no personas. Porque cuando se pierda una empresa o un proyecto se acaba un ciclo. Pero cuando se pierda una persona vamos a perder un universo. Y no nos podemos dar ese lujo.

Tuesday, April 10, 2012

Saliendo del hueco

"Salir del hueco" es una metáfora muy acertada para mostrar el esfuerzo que hay que hacer para generar cambios. Es común escuchar hablar de dicha acción en casi cualquier ámbito, el personal, el financiero, la política pública, etc. Es más, en mi opinión es casi un deber de cada uno de nosotros, individualmente y en conjunto, hacerlo.

Lo que normalmente no se dice ni se discute mucho, es cómo darnos cuenta que estamos en un hueco. Porque para salir de él, lo primero es darnos cuenta que estamos en uno. Y eso no es tan sencillo. Los seres humanos somos animales de costumbre, que tendemos a acomodarnos a las situaciones y que difícilmente vemos si estamos en una situación de "hueco". Si adicionamos factores condicionantes como nuestra cultura, es aún más difícil darnos cuenta. ¿O no?

En este proceso que iniciamos volviendo a Colombia, los fracasos han sido variados y los éxitos brillan por su ausencia. La realidad que percibimos a nuestro alrededor, más las situaciones personales que vivimos cada día, nos nublan la capacidad de entender y decidir donde estamos y hacia donde nos dirigimos. Y en esto último es que creo está la clave para salir del hueco: decidir si estamos en uno o no. O, en otras palabras, la única persona que puede decidir si estamos o no en un hueco somos nosotros mismos, y para hacerlo tenemos que entender qué quiere decir estar en uno. Ojalá antes de sentir que estamos en una situación difícil, definamos como queremos que se vea nuestra realidad, entendamos si efectivamente estamos tomando acciones concretas hacia ella, y si dichas acciones se alinean con nuestros objetivos de vida. De esta forma, en los momentos de oscuridad, entenderemos si vamos por un túnel -con salida al final- pero no en un hueco. De lo contrario, no sabremos en donde estamos.

Nuestra situación hoy en día no es sencilla. Creo que vamos por un túnel. Lo que no tengo idea es donde se encuentra la salida, ni cuando lleguemos a ella. Pero mientras haya energía, seguiremos adelante. Opino que de eso se trata el emprendimiento de cualquier tipo. De eso se trata la lucha constante por ser un mejor individuo. De eso se trata vivir. Porque sin un norte que nosotros escogemos, ¿cuál es el propósito de estar aquí?. Para únicamente respirar y vivir lo que hay son animales.

Tuesday, November 29, 2011

Hay que llegar hasta el final

Los últimos 18 meses han sido el equivalente a una montaña rusa. No sólo muchos de los planes que hicimos al venir a Colombia han cambiado, sino que darse cuenta de la dificultad que conlleva el camino que escogimos hace casi imposible mantener la motivación inicial.

Si trato de medir los resultados del esfuerzo que hemos hecho, es difícil encontrar indicadores positivos. Desde el punto de vista económico y de calidad de vida, hemos dado varios pasos atrás. Desde el punto de vista de impacto social local hemos sembrado algunas semillas, pero falta mucha suerte y tiempo para validar si la cosecha efectivamente llega. Sin embargo, el aspecto en el cual hemos logrado muchos de los resultados que esperábamos es la interacción con nuestras familias y la manera como dicha interacción ha enriquecido nuestra vida, la de ellos y en especial la de las niñas.

Es claro que hemos ganado una experiencia muy importante y que hemos madurado en muchos aspectos. Y que nada de esto hubiese sucedido si no le hubiésemos dado el impulso y seguido hasta el final cada uno de los esfuerzos que hemos hecho. Por ejemplo, thotz.net es el resultado del plan de crear una empresa, un emprendimiento en tecnología, en un ambiente y ecosistema que tiende a desmotivar tales emprendimientos. Sin embargo, creo importante crear un emprendimiento global desde un sitio como éste, para demostrar que podemos. Demostrar que es posible ayudar a cualquier persona en el mundo a organizar su información de manera novedosa, con una aplicación que permite crear una visualización de las etiquetas y conceptos relevantes para el usuario. Porque creo que el conocimiento y la habilidad para encontrarlo son fundamentales para lograr el desarrollo de nuestra sociedad, creo que tenemos que crear herramientas para hacerlo. Y por eso vamos a llevar este proyecto hasta el final, para poder ver resultados que impacten a muchos.

Y puesto que usted está leyendo esto, le agradezco tome un momento para ir a thotz.net y probar si efectivamente es útil. Si lo es, (o no lo es), dénnos sus comentarios, para que podamos incluirlos en la aplicación y llevar este proyecto a cabo. Estoy seguro que vale la pena, y usted qué opina?

Sunday, August 14, 2011

El proceso de emprendimiento

Hace mucho rato que no escribo en este blog. Y aunque decir que he estado ocupado es simplemente una justificación, es la razón por la cual no lo había hecho. Hace un año empecé un proceso de emprendimiento en Colombia. Me vine desde Australia, creé una empresa y me dediqué a tratar de crear algo que valiera la pena. Y lo que es definitivamente cierto es que lo intenté a palos de ciego.

Empecé por intentar replicar mis últimos trabajos como empleado en mi empresa. Y eso fue un fracaso. A trompicones vendí un par de esfuerzos, le traté de pegar a todo lo que se movía, y al final no hice mucho. Durante los meses que duré en ese esfuerzo me di cuenta que no tenía ni la más remota idea de lo que estaba haciendo. Menos mal conté con el apoyo de gente muy buena, cuyo principal valor fue el de creer en mi. Y en ese proceso empecé por decidir realmente crear algo. Cambié el enfoque de lo que quería hacer con mi empresa, y empecé a dar pasos para desarrollar un producto empresarial con base en mi experiencia y cubriendo una necesidad que claramente tienen las organizaciones. Y cuando salí al mercado colombiano a buscar quién me lo desarrollara, me llevé una decepción profunda, ya que de 15 empresas con las que me reuní para que me hicieran el producto, solo una me presentó una propuesta.

Por esas cosas de la vida, esto sucedió hacia finales de año, y la época de vacaciones obligó a poner el plan en el congelador por un tiempo. Tiempo que sirvió para repensar el proceso, cambiar un poco la idea, y decidir que teníamos que desarrollarla nosotros mismos. Y en este proceso apareció el Founder Institute, una aceleradora de empresas con base en San Francisco, que gracias a la ayuda de Alan Colmenares vino a Colombia y abrió un capítulo que me ayudó enfocarme de una forma que no hubiese logrado hacer solo. Hace poco nos graduamos de un proceso intensivo, fuerte, retante y valioso como pocos. Aqui está el enlace al post que escribí al respecto en mi blog profesional. Y aqui está la presentación del producto que estamos desarrollando ahora y que es el resultado del proceso en el FI:

Lo mejor de este proceso, es que el emprendimiento apenas comienza. Hasta ahora esta empresa está arrancando, pero con una fuerza que yo solo (y aqui debo anotar que la ayuda de Andrés Cifuentes, cofundador, ha sido invaluable) nunca hubiese podido alcanzar. Y otra cosa. Ya tengo claro que en el proceso como emprendedor para mi no hay vuelta atrás. Una maravilla.

Saturday, April 30, 2011

Los niños: Maestros que algunas veces nos negamos a escuchar

En este viaje a través de la vida -de forma figurativa- y en este periodo de viaje de vuelta a Colombia -para ser más específicos- hay un termómetro de la situación que no miente en lo absoluto con respecto al estado de las cosas: los niños. En nuestro caso hemos podido ver y vivir como nuestras hijas se acomodan a la situación, como normalmente se comportan a la altura y como confían plenamente en nosotros cuando no saben que hacer. Es en estos últimos momentos que nos podemos sentir más poderosos y a la vez más perdidos; porque muchas veces nosotros mismos no sabemos que hacer y tendemos a pretender que no es así, o que no necesitamos ayuda para solucionar los problemas.

Sin embargo en el fondo todos sabemos que muchas veces necesitamos ayuda, sabemos que somos interdependientes y que como animales sociales sobreviviríamos muy poco física y mentalmente en estado de aislamiento. Dependiendo de nuestro grado de madurez personal somos más o menos propensos a solicitar ayuda cuando la necesitamos, y tendemos a mirar hacia las personas que admiramos o que percibimos como iguales cuando necesitamos una mano amiga. Otra forma de decirlo es que tendemos a mirar hacia "los lados" (a nuestros pares) o hacia "arriba" (las personas que admiramos o de quienes dependemos), pero rara vez miramos hacia "abajo". Y con "abajo" me refiero a aquellas personas que dependen de nosotros o que consideramos "inferiores" en algún sentido, sea intelectual, económico, de valores u otro.

Y en este último grupo de personas hay uno que nos puede enseñar mucho y que normalmente no vemos como tal: los niños. Esos seres que dependen completamente de nosotros, que creemos tienden a estar perdidos sin los adultos, pueden enseñarnos cosas muy interesantes si tan sólo hacemos tres cosas:

1. Los escuchamos
2. Creemos en ellos
3. Les damos lo mejor de nosotros

Cada persona que tiene responsabilidad sobre un niño, tiene responsabilidad sobre un mundo. Y de esa persona depende hacer de ese mundo uno mejor. No valen las excusas. No valen los temores. Cada día que no le damos lo mejor de nosotros a esos niños será una semana de frustraciones y trabajo para deshacer el tiempo perdido. Ellos lo saben, y nos lo enseñan. Pero nosotros normalmente estamos muy ocupados para escucharlos.

Aunque podría tratar de decir más, creo que Adora Svitak lo dice espectacular. Hay que escuchar a esta niña.

http://www.ted.com/talks/lang/spa/adora_svitak.html

Wednesday, April 20, 2011

Tratar o Hacer?

Hace poco hice un curso de desarrollo personal. Como creo que soy muy "desarrollado" pensé que iba a ser redundante, pero los años me han hecho ver que hay que darle oportunidad a las cosas para saber que nos pueden aportar, y este caso no fue diferente. Y, como ha pasado la mayor parte de veces en mi vida, estaba equivocado.

En el curso había personas con mentalidades y contextos muy diferentes, pero en general muy interesantes. Ellos (y el curso) me ayudaron a ver que aún hay mucho por desarrollar, mucho por entender, mucho por hacer. En realidad, me ayudaron a recordar que todos los días aprendemos y que todos los días podemos crecer. El día que uno no pueda crecer más, es el día que "sale con los pies adelante". El último día.

Hubo varias lecciones. Por ahora voy a referirme a la primera: No hay que tratar, hay que hacer. Quienes han leído las primeras entradas de este blog sabrán que una de las premisas para venir a Colombia era tratar de hacer una diferencia. Tratar de hacer que este país se mueva en una dirección que ayude a quienes más lo necesitan. Tratar de demostrar que se puede hacer un país mejor. Y cuál es la palabra común en esas tres frases? TRATAR. Pero de eso no se trata. Se trata de HACER. Me he dado cuenta que TRATAR es una excelente excusa para decir que no se pudo. Una manera de quitarse la culpa, y decir que aunque las cosas son iguales, yo traté. Pero a fin de cuenta una excusa. Lo que hay es que HACER. Hacer diferencia. Hacer que este país cambie de dirección. Hacer que este país sea mejor. Cuando uno hace algo, eventualmente lo logra. Cuando uno trata no le está metiendo el 100%. En otras palabras, hay que ser el cerdo y no la gallina del desayuno.

Como habrá más de uno que se está preguntando cual es el cuento de la gallina y el cerdo, éste es muy sencillo: Cuál es la diferencia entre compromiso e involucramiento? La de la gallina y el cerdo con el desayuno; la gallina está involucrada. El cerdo está comprometido. Y para hacer hay que estar comprometido.

Thursday, March 10, 2011

La rabia al conducir

Esta mañana casi me atropellan. Quienes hemos experimentado la forma de conducir en Bogotá -y en el tercer mundo en general-, sabemos que es un riesgo con el cual vivimos a diario. Sin embargo considero que soy un buen peatón. Normalmente cruzo por los pasos peatonales -los pocos que hay-, o si no por las esquinas, o en última instancia espero a que la vía esté completamente despejada para cruzar. Las razones son dos: porque tiene sentido conmigo y con los demás, y porque es un hábito que quiero inculcar en mis hijas. Pero al mismo tiempo no soy conforme. No creo que los carros sean los únicos con derecho a transitar, y creo que los conductores deben ser responsables y respetar a los demás.

¿Qué pasó esta mañana? Fuimos caminando con Emma a su colegio como todos los días, y al regresar, tomé el camino de siempre. Conociendo como es el tráfico, prefiero caminar por vías secundarias donde es menos estresante y el tráfico es menor. Llegué al cruce de la Calle 118 con 21 y esperé a que pasara el tráfico. A esa hora (8:30 am) hay suficientes carros para tener que esperar al menos un minuto para cruzar por esa intersección. Cuando se abrió un espacio para cruzar (la carrera 21 de oriente a occidente) lo hice; vi un carro que venía hacia el oriente por la calle, pero no traía direccional y además tenía el pare. Sin embargo, dicho carro giró y no se detuvo, y allí fue donde casi me atropella. La verdad no estuvo cerca y, conociendo el tráfico local, no es una situación anormal, pero lo que pasó después es lo inaudito:

Conductor Carro Verde: (Mira mal y empieza a gesticular en el carro)
Yo: (Haciendo señas de luces intermitentes con la mano) Ponga la direccional!
CCV: (Se detiene y baja el vidrio del co-piloto) Hue&%,H.P. Qué le pasa?!?!??!?
Yo: Aprenda a manejar. Yo no tengo porque adivinar para donde va usted. Use la direccional.
CCV: (Inserten una grosería entre cada par de palabras) Aprenda usted!! (Dijo más, pero en realidad no recuerdo qué)

En ese momento decidí que no valía la pena y seguí caminando hacia el occidente. El tipo se fue y supuse que eso era todo. Cuando iba por la mitad de la cuadra pensé que debí haberle dicho que era un mediocre; que esa reacción absurda de increpar e insultar cuando se comete un error demostraba lo peorcito de nuestra cultura; que gracias a gente como él la ciudad está como está. Pero también me sentía contento porque no me había rebajado a su nivel y me había retirado de una discusión que no valía la pena.  Lo que no me esperaba era encontrarlo en la siguiente esquina (él siguió al sur por la 21, luego por la 116 al occidente y luego por la 22 al norte) donde continuó con su andanada:

CCV: (Recuerden, grosería cada tercera palabra) Qué le pasa? Lo quiero ver manejando.. a ver si es tan bueno...
Yo: (Con la oportunidad de decir lo que había preparado!) Dije lo que anoté arriba....
CCV: Muerto de hambre... ni siquiera tiene carro.. que va a saber manejar
Yo: (Solté la carcajada. En mi opinión ese comentario dice mucho de quién lo utiliza) jajaja
CCV: (Más groserías) (dijo algo más y siguió por la calle 118 al oriente)

Seguí hacia el occidente, algo molesto, pero muerto de la risa por las razones del tipo. Escencialmente, como él tiene un carro piensa que es más que quien camina. Me parece triste, y refleja una mentalidad muy colombiana (y occidental) que mide la valía de la persona con base en lo que tiene, no en como actúa o en la consecuencia de sus actos. Pero lo que en realidad me molestó y me tiene aún preocupado es que al llegar a la entrada de mi edificio lo ví en la esquina mirando donde estaba yo. Y una vez se dió cuenta que lo había visto dió la vuelta y se fue.

Supongo que no va a pasar nada, pero el temor sigue allí. Considero que manejé la situación bien, pero aún así estoy preocupado.
¿Qué hubieran hecho ustedes diferente en mi caso? O,
¿qué hubiesen hecho en la posición del conductor del carro?
¿Qué opinan?

Les agradezco sus comentarios.

Nota: Esta es mi versión de los hechos, tratando de ser tan objetivo como sea posible. Si el conductor aparece a lo mejor da otra versión, pero honestamente creo que sucedió como les digo.

Saturday, February 12, 2011

101 cosas para mejorar a Bogotá.

Una periodista británica, quién reside actualmente en Bogotá, escribió una entrada en un blog, llamada “101 reasons to love Bogotá” (101 razones para amar a Bogotá). Es un punto de vista interesante, bonito y hasta romanticista, que vale la pena ver. Sin embargo lo que me llamó la atención fueron muchos de los comentarios. Así como hubo quienes estuvieron de acuerdo, hubo quienes criticaron la entrada por clasista, racista, ingenua, con síndrome de superioridad, etc. Supongo que en ambos lados hay algo de razón. Bogotá tiene cosas muy buenas, pero otras muy malas. Y yo creo firmemente que si nosotros mejoramos la ciudad mejora radicalmente. Así que aquí va mi lista de 69 cosas que cada uno de nosotros puede hacer para mejorar Bogotá; alguien me puede ayudar a llegar a 101?.

  1. Sonreir más a menudo.
  2. Saludar cordialmente al menos a un desconocido por día.
  3. Respetar las filas.
  4. No atravesar el carro en las intersecciones.
  5. No botar basura en las calles (los cigarrillos son basura).
  6. Respetar el derecho de los peatones a las vías.
  7. Cruzar las calles por las esquinas y/o zonas demarcadas.
  8. Cruzar las calles cuando el semáforo peatonal está en verde (si lo hay) o el vehicular en rojo.
  9. No se estacione donde estorbe. Las luces de emergencia no lo hacen desaparecer.
  10. Si tiene que detenerse hágalo antes del cruce. No genere trancones por su “conveniencia”.
  11. Utilice las direccionales, nadie tiene por que saber para donde va usted.
  12. Respete las señales de tránsito. A veces son estúpidas y hasta contradictorias, pero son normas, no sugerencias.
  13. No pite frente a residencias.
  14. Pite solo en caso de verdadera necesidad.
  15. No le pague mordida al policía.
  16. No haga nada que amerite una multa. Pero,
  17. Si lo van a multar y es su culpa, asúmala. Que le hace pensar que está por encima de las reglas?
  18. Respete los semáforos. Igual va a tener que parar en el siguiente.
  19. Si es empleador, ser justo con sus empleados y que trabajen solamente la jornada legal
  20. Si es empleador, pagar cumplidamente horas extras a quienes trabajan fuera de la jornada legal
  21. Si es empleado, cumplir con su horario y trabajar a conciencia
  22. Ser cumplidos.
  23. Dejar salir antes de entrar al Transmilenio (igual que en la buseta)
  24. No se quede parado en la puerta del Transmilenio. Usted no tiene luces de emergencia, e igual estorba.
  25. Comprenda a los taxistas, ese es un trabajo duro.
  26. Si usted es taxista, comprenda a los pasajeros. Ellos no tienen la culpa de sus problemas o afán.
  27. Salga de la casa 10 minutos más temprano de lo que le toca.
  28. Separe lo reciclable de lo no reciclable.
  29. Si tiene mascota, recoja los desechos que ésta deja
  30. Vote
  31. Vote a conciencia, por quien quiera, pero por que cree que es quién se merece su apoyo
  32. Si ninguno se merece su apoyo, o no sabe por quien, vote en blanco. Pero vote.
  33. Cuando se monte al carro, acuérdese que el mundo no se acaba en el bumper
  34. Las aceras son para los peatones. Si tiene que pasar su carro por una, recuerde que usted es el que tiene que tener cuidado.
  35. Dele paso a por lo menos otro conductor por día. Mañana se lo darán a usted.
  36. Si comete un error, asúmalo y corríjalo. No se ponga agresivo para justificarse
  37. Si está estresado o de mal genio, salga un instante y mire las montañas. Divinas, ah?
  38. No ande en moto por la acera.
  39. Utilice las ciclorrutas
  40. Pida permiso si necesita pasar
  41. Dé permiso si alguien se lo pide
  42. Déle una mano a quien necesita ayuda. Mañana puede ser usted.
  43. Cuando un niño le pida una moneda, no se la dé. Dele un chocorramo, un kumis, un jugo o algo así. Es más fácil salir adelante con menos hambre y algo de compasión, que con una moneda para que no moleste
  44. Invite a comer a un niño de la calle. Bueno para la economía y mejor para ellos
  45. Pague sus impuestos. Se necesitan.
  46. Cuando sepa de corrupción, denuncie. El corrupto lo está robando a usted.
  47. Compre cosas legales. Las ilegales le quitan el trabajo a quienes lo necesitan.
  48. Dele paso a las ambulancias. La próxima vez ahí puede ir usted.
  49. Haga ejercicio. Lo va a poner de mejor genio.
  50. Camine un poquito más. Ayuda con el tráfico y con el anterior.
  51. No camine mientras mira la pantalla del celular. Se va a ir de j....
  52. Respete el turno de los demás
  53. Eche un ojo por los demás. Si vé algo extraño llame a la policía
  54. Sea parte de la solución, no del problema
  55. Cuando haga algo, hágalo bien
  56. Si se compromete, cumpla
  57. No sea machista. Las mujeres merecen deferencia, pero sobre todo respeto.
  58. Sea tolerante. Usted no tiene ni idea que le ha pasado al otro.
  59. No pague por vueltas ilegales o papeles falsos. Eso lo hacen los criminales.
  60. Siembre una planta, o un árbol. Hay demasiado concreto en esta ciudad.
  61. Si recibió un buen servicio, deje propina. Si no, no deje. Ayudemos a que el buen servicio vuelva a ser característica de la ciudad
  62. Ahorre agua. Otros también la necesitan.
  63. Ahorre luz. Esa platica sirve para otras cosas.
  64. Acuérdese de las cosas buenas que le pasaron hoy. Le aseguro que por lo menos hay una.
  65. Cuide los parques. También son suyos.
  66. Vea menos televisión.
  67. Cada día comparta un rato con sus seres queridos. No ocupe el mismo espacio, comparta.
  68. Cuando llueve, si usted tiene sombrilla, dele el “chance” a quien no la tenga.
  69. Si de verdad quiere una mejor ciudad, empiece por usted. Si no, no se queje.
  70. ??

Friday, February 4, 2011

A veces quisieramos estar equivocados

La última entrada del blog hablaba de la diferencia en un caso muy específico entre ser rico y ser pobre. Parte del objetivo de la entrada era presentar la absurda situación que vive nuestro país, donde dependiendo de la escala social a la cual pertenece el individuo se le da mayor o menor importancia en caso de una muerte violenta.

Pues resulta que hace unos días otros dos estudiantes fueron asesinados en otra parte de Córdoba y a esos asesinatos no se les ha dado el mismo cubrimiento que a los de Mateo Matamala y Margarita Gómez, es más, apenas han sido cubiertos. El cubrimiento principal -que yo he visto al menos- se les dió cuando el alcalde del pueblo en que fueron asesinados le preguntó al presidente si estos asesinatos iban a ser ignorados o se les iba dar el mismo trato que a los de los estudiantes de Los Andes. La respuesta del presidente? una recompensa de $100 millones de pesos (cerca de USD$60,000).

Asi que poco a poco podemos ir creando la tabla:

Si usted es un labriego, campesino o joven desempleado y lo asesinan y lo acusan de ser guerrillero: $5 millones (USD$3,000) -ver casos de los falsos positivos.
Si usted es un estudiante universitario de extracción humilde: $100 millones (USD$60,000)
Si usted es estudiante de una universidad privada y de élite: $500 millones (USD$300,000)

Que tristeza. A mi me gustaría estar equivocado y pensar que todo esto es una pesadilla. Que en realidad la vida es sagrada y que en este país aunque la justicia gatea, poco a poco llega. Pero no es cierto. Aqui la justicia y el apoyo del gobierno se mide por la importancia de su familia o el tamaño de su billetera. Hay que tener los ojos abiertos mientras uno quiere a este país donde a veces quisieramos estar tan equivocados....

Saturday, January 22, 2011

Es mejor ser rico que pobre

¿Dónde está el valor de la vida? Esta es otra pregunta compleja. Hace unos días, cuando estaba en la funeraria despidiéndome de una persona muy querida, en la iglesia del lado se rendían las honras fúnebres a Margarita Gómez Gómez, asesinada en Córdoba a comienzos de Enero. Una iglesia llena y la preocupación de los medios por tratar de informar que había pasado con Margarita y su novio (Mateo Matamala, asesinado al mismo tiempo) mostraban la preocupación de una sociedad por entender las razones de tan macabro crimen. Mientras Margarita era despedida por sus amigos y familiares, el Presidente anunció una recompensa de 500 millones de pesos (cerca de USD$300,000) por información para capturar a los autores del crimen.

A parte de la discusión filosófica de la virtud o no de utilizar recompensas para resolver casos como este, es importante ver la premura de las autoridades para lograr encontrar los culpables y las razones detrás de tan absurdo crimen. Sin embargo, en un país donde los muertos se cuentan por miles, ¿Qué hace que la misma premura no se dé cuando los muertos son campesinos, desempleados, o cualquier otra persona poco pudiente? Este es un país donde las personas con recursos viven en un país diferente a quienes no los tienen; un país donde la salud, la educación y la justicia cojean menos entre más gruesa es la cuenta del banco; un país donde el apoyo y la importancia a las víctimas de la violencia es inversamente proporcional a su puesto en una pirámide social perversa; un país de burbujas nefastas.

Sin querer restar de la importancia de encontrar los autores del crimen de Mateo Matamala y Margarita Gómez, ojalá a todas las víctimas de la violencia se les diese el mismo trato. Este país requiere una justicia que valore la vida de todos, que trabaje por todos, que ayude a transformar un país de víctimas invisibles y victimarios poderosos a un país de personas con oportunidades y esperanza hacia el futuro. Un país que valga la pena transformar, no un país del que muchos quieran escapar.

Ahora el gobierno anuncia que su compromiso para eliminar las denominadas “Bandas Criminales” en la región de Córdoba es inquebrantable. ¿Inquebrantable después de la muerte de dos estudiantes pudientes? ¿Porqué no fue inquebrantable con las decenas de muertos anteriores? 
Porque en este país hasta muerto es mejor ser rico que pobre.

Wednesday, January 19, 2011

Trascendencia

Hay una serie de preguntas que todos nos hacemos en algún momento de nuestra existencia:

¿Qué pasará cuando yo ya no esté aquí?
¿Qué me espera más allá?
¿Cuando dejaré de existir?

Lo acepto, la primera pregunta es capciosa. Depende de lo que hayamos hecho, pero la verdad es que no pasará mucho: habrá dolor entre quienes nos aprecian, habrá dolores de cabeza (mayores o menores dependiendo de nuestra habilidad para dejar organizados nuestros asuntos), pero en general el mundo seguirá dando vueltas y las repercusiones poco a poco irán despareciendo como lo hacen las ondas después que la piedra cae en el estanque.

La segunda es mucho más complicada porque es un acto de fe. Nadie sabe con certeza que hay (si es que hay algo) más allá y cada persona decide consciente o inconscientemente que desea creer. La verdad es que por culpa de esta pregunta ha habido guerras, rencillas y también actos de coraje. Y como esta discusión nunca llega a ninguna parte, mejor la dejamos ahí.

La tercera es la interesante. Para saber cuando dejaremos de existir, tenemos que definir que es existencia y ésta es física o trascendental. La existencia física termina cuando morimos. ¿Y cuando pasará eso? Nadie lo sabe. Para morir sólo hace falta estar vivo, y esa es una característica que compartimos todos los que leemos estas líneas. Así que por cuando termina la existencia física, no vale la pena preocuparnos: “Vive como si te fueras a morir mañana, pero organízate para después” es lo que siempre he pensado y hasta ahora ha funcionado.
Ahora, ¿qué es existencia trascendental?. Es aquello de lo cual soy la causa y que trasciende mi espacio físico. Son mis hijas, las consecuencias de mis actos y las ideas ejecutadas. Son aquellas cosas por las cuales me recuerdan. Y yo creo que la trascendencia -y la inmortalidad- está en la capacidad de ser recordado mucho después de cesar nuestra existencia física. Es allí donde podemos hacer la diferencia, es allí donde podemos vivir para siempre en este mundo.

Por eso los invito a trascender y a lograr que nuestros actos hagan que los demás nos lleven por siempre en su corazón; que nuestras ideas llevadas a la práctica mejoren nuestro entorno y con esfuerzo y constancia nos ayuden a vivir por décadas o siglos; a que nuestros hijos sean reflejos de nuestras cualidades y que crezcan con las herramientas para trascender ellos mismos. Los invito a empezar a ser inmortales desde hoy.

--Esta entrada va en honor de Angela Hernández, quien falleció esta semana, y de quién soy testigo que trascendió.